Pre-venta polera Clítoris

Normalicemos el nombramiento y el conocimiento del ÚNICO ÓRGANO DEL CUERPO HUMANO QUE EXISTE SÓLO PARA DAR PLACER. Para que todxs sepan que existe el clítoris, y que deben encontrarlo, usa esta polera y seremos un ejército de clitorianas que le decimos al mundo que estamos orgullosas de tener un clítoris. CLÍTORIS, CLÍTORIS, CLÍTORIS. Si se siente tan bien decirlo, imagínate usar una polera con la palabra en rojo furioso y las miradas de shock de los onvres que no van a poder creerlo, gaia.

Información de la polera:

TALLAS:  S – M – L – XL
Tejido Jersey Heavy Cotton, color rosa pastel.
Estampado a mano, con serigrafía por @aldeapardo, en color rojo.
Producto PRE ENCOGIDO ( lavado no encoge)
100% Algodón, 200 grs/m.

Información de envío/entrega:

Las poleras estarán listas a partir de mediados de diciembre (aún no sé cuántas voy a tener que producir, así que por eso digo DESDE mediados de diciembre). Durante el pago el sistema de pagos (FLOW) te pedirá que elijas envío o entrega, y luego habrá un cuadro de texto para comentarios.

  • Si eliges envío en ese cuadro de texto por favor escribe la sucursal de CORREOS DE CHILE (no starken, ni chilexpress, ni nada) donde deseas recibir tu polera (nombre y dirección de la sucursal).
  • Si eliges entrega, en el cuadro por favor escribe si te acomoda recibirla en estación de metro Inés de Suárez durante el fin de semana a las 12:00, o en estación de metro Santa Isabel durante la semana a las 13:40. De igual manera si eliges esta opción me contactaré contigo para coordinar específicamente los días que se realizarán las entregas.

Información de pago:

El pago se realizará a través de Flow.cl, puedes pagar con tarjetas bancarias o a través de Servipag. La preventa dura hasta el VIERNES 6 DE DICIEMBRE. Luego de ese día no se podrá acceder a esta primera camada de poleras Clítoris.

Para pagar, ocupa el botón a continuación y ¡gracias!

Una semana más

Si no sé cuándo empezó, no tengo cómo saber cuándo va a terminar.

Pero quiero que termine, o por lo menos que pare un rato. Quiero hacer lo necesario para que pare un rato, para tener un descanso. A veces los descansos duran años, ojalá esta vez sea así. Porque si pienso en esta depresión, esta última depresión, creo que ya son más de 2 años los que lleva susurrándome en la oreja.

No te mereces nada. No estás donde deberías estar. No eres suficiente. No eres buena. No eres linda. Todos estarían mejor si te murieras. Estás arruinándole la vida a tus hijos. Le arruinaste la vida a tu marido. Se merecen alguien mejor que tú. Mereces estar sola por querer estar sola. No hagas nada, porque nada tiene sentido. Te vas a morir porque te quieres morir.

Digo que son más de 2 años desde esta última depresión, pero ¿será que siempre ha sido la misma? Antes la vida arruinada por mi existencia era la de mis papás. ¿Será que siempre ha estado ahí en mi oreja, sólo hay veces en las que he decidido escucharla y otras en las que el ruido de afuera ha sido más fuerte? No lo sé, pero ya son más de 2 años y apenas escucho el ruido de afuera.

Decidí darme una semana más. Una última semana para quedarme acostada, comer en exceso, no hacer lo que tengo que hacer, no obligarme a responder mails y mensajes, haciendo estrictamente lo que se me da la gana hacer. Haciéndome daño incluso, si eso es lo que pide la voz. Algo así como una despedida. Una última semana pensando que sólo tomar remedios era suficiente. No escuchando a las personas que me quieren bien. Una última semana y ya está. Justo la semana en la que me debería llegar la regla. Ojalá mi sangre se lleve tanto más que sólo endometrio. Sólo una semana y ya llega septiembre, el calor, y mis ganas de intentar estar mejor. De hacer cosas que me hagan sentir mejor, de entrar en recesión de esta depresión que seguro va a volver en algún momento, pero que ojalá se demore.

Ya no puedo seguir dentro de mi cabeza que me traiciona, mañana tengo hora con una sicóloga nueva.

Eclipse

02/07/19

Está sucediendo el eclipse solar total, justo ahora. Escribo con la luz parcial de un sol tapado por la luna. Y pienso en C, y en mis hijos, y en D allá tan lejos, y en C y en toda la gente que amé, amo y amaré. Pienso en mis errores, en mi pena, en lo quieta que he estado pensando en todas las cosas que debo hacer y no haciendo ninguna de ellas. En los miedos que me frenan.

Quiero soltarlo TODO. Quiero vivir y morir sabiendo que el miedo me impulsó, que lo desconocido me llamó y yo fui. Miro el sol con lentes que me permiten verlo sin quemarme los ojos y la tentación de sacármelos, de mirarlo de frente, de quemarme, es tan grande y la luz está tan rara. Mi perra ladra y corre, ella también está rara.

¿Qué desearía no haber hecho? Nada. Es difícil todo, pero no me arrepiento de nada.
¿Que deseo? Escribir otro libro, contar lo que siento, amar de muchas maneras diferentes, llevar todo al límite, sacar más fotos, que mis hijos encuentren refugio en mí, descifrar lo que significa el éxito para mí y atreverme a vivirlo.

Deseo conocerme mejor y saber parar cuando siento que debo hacerlo. Quiero enamorar al Cristóbal todos los días y que se quede a mi lado todas las noches, quiero cuidarlo y darle lo que necesita de mí. Deseo que me desee siempre. Quiero hacer orgullosos a mis papás, hermanos y sobrinos. Quiero que sepan y sientan que los quiero, quiero no escatimar con el amor que entrego.

Quiero crear. Quiero vivir tantas experiencias como pueda. Quiero serle leal a mis amigxs y crecer con ellxs.

Nunca dejar de desear, pero trabajar para cumplir lo que deseo. La determinación, la convicción y la disciplina para trabajar en lo que quiero. Quiero no dejarme llevar por la flojera y por la inacción, quiero tomar las riendas y no echarle la culpa a cualquier cosa que me detiene.

Amar y no dañar.

No sé qué pensé que pasaría durante el eclipse, pero no ha pasado nada. Sólo he escrito, y he tomado fotos, y he escuchado Thinking of a place de The War no Drugs porque sentí que era la indicada. Siempre las cosas que pasan en mi imaginación son más emocionantes que las que pasan en verdad. Quiero dejar de desilusionarme con lo que pasa fuera de mi mente, y empezar a agradecerlo como lo único que realmente existe.