La mancha

Hay una mancha en una de las fundas de almohada que hay en mi casa. Es una mancha oscura que ha ido deslavándose con el tiempo, pero que hace 3 años era absolutamente negra.  Ese día estábamos solos, los niños se habían ido con sus abuelos, y parecía el momento perfecto para poner en práctica lo que veníamos hablando hace demasiado tiempo. Nos sentíamos preparados. Yo saldría a bailar y Él se iría a la casa de Ella, una amiga con la que mantenían un coqueteo inocente. Al fin había llegado el día y cuando me despedí de un beso rápido y salí casi corriendo por la puerta, la avalancha de posibilidades que cayó violentamente sobre mí hizo que me sintiera mareada y débil, pero mis piernas aguantaron.

No recuerdo mucho sobre esa noche, no sé si bailé, si tomé, ni siquiera recuerdo bien con cuál de mis amigos estaba. Sólo recuerdo estar parada con el celular en la mano y las luces en la cara, calculando cuánto había pasado desde el último mensaje de Él en WhatsApp, para contarme que ya estaba con Ella. 1 hora y media. Tiempo suficiente para que se dieran un beso. 2 horas. ¿Se habrían sacado la ropa ya? 2 horas y media. Estaban culeando. A las 3 horas y algo Él me avisó que ya iba de vuelta a nuestra casa y yo salí de la disco sin despedirme de nadie y tomé el primer taxi que encontré.

Me fui todo el camino de vuelta apretando el borde de mi vestido entre dos dedos y cuando llegué lo primero que hice fue preguntarle cómo lo había pasado. Bien, respondió, y esa única palabra que salió de su boca, antes de llegar a mí tomó la forma de una daga que se clavó en mi yugular. Yo había querido que esto sucediera, ¿por qué ahora me estaba desangrando en el living? Tuve que ir al baño y mojarme la cara. Mi confusión era similar a la de una niña que recibe todos los regalos que pidió para Navidad y aun así no está contenta. Pero esa niña igual debe sonreír y dar las gracias, así que salí del baño y me senté junto a Él y le dije que, si quería, podía contarme lo que había pasado. Cuando terminó, mi primera reacción fue pararme de la cama, pero sabía que esta vez mis piernas no aguantarían. La avalancha me había cubierto por completo. Mi respiración era corta y agitada, mi corazón latía en ritmos nuevos. Durante mucho tiempo estuve en silencio y eso es raro en mí, así que Él preguntó cómo estaba. Bien, respondí, devolviéndole la misma palabra, pero en la forma de una copa llena que se cayó al suelo antes de que él pudiera recibirla.

Cuando sentí que podía levantarme, lo hice y le pedí tiempo para procesar lo que había escuchado. Le dije que iría a dormir a otra pieza, pero él insistió en que era una mala idea. Ahora, más que nunca, teníamos que estar juntos. Pero ¿qué era eso? ¿juntos? Nueve años llevábamos, juntos. Y en ese momento no era capaz de reconocer su cara.

Me metí en la cama de una plaza de nuestro hijo menor y dejé salir un sollozo largo que si no hubiera sido silenciado por la almohada en la que hundí la cara, habría sonado como un aullido. Mi cuerpo parecía convulsionar, las lágrimas que salían de mí a chorros teñían la almohada con el negro del rímel que me había puesto antes de salir, cuando pensé que hablar hasta el cansancio de una experiencia, te podía preparar para vivirla.

Le tomo fotos a la mancha por si algún día termina de borrarse, quiero que exista para siempre como testimonio de esa primera noche. Él me dice que deberíamos botar esa funda, la tela está delgada y tenemos otras, pero no quiero. Me gusta apoyar mi cabeza en ella, saber que la mancha está ahí, mientras tomo la mano de Él y nos dormimos uno junto al otro.  

6 Comments

  • Macarena

    08/11/2022

    Me encanta leerte. Siempre que lo hago me pregunto cómo es que escribes tan bonito, me dan ganas de aprender y escribir así en mi diario.
    Suelo preguntarte sobre los libros que lees cuando los subes, suponiendo que lees parecido a lo que escribes.
    ¿Cómo lo haces? Quiero saber…

    • admin

      09/11/2022

      yo creo que sí, uno escribe como lee, es medio inevitable. pero también pasa que yo desde que tengo memoria recurro a la escritura para sacarme las cosas que tengo adentro, entonces también tengo toda una vida de práctica. también he hecho muchos talleres, ahora mismo llevo meses en un taller de narrativa. creo que hay que estar escribiendo todo el tiempo, leyendo todo el tiempo y mostrando lo que escribes para recibir comentarios. por ahí va la cosa ❤️

  • Javiera

    09/11/2022

    Gracias por el escrito, estás mostrando parte de la realidad que no he vivido pero que quizás elegiría vivir.

    • admin

      09/11/2022

      Gracias ❤️ está bueno mostrarlo porque la mayoría de la gente piensa que es pura diversión jjjj

  • Macarena Domínguez

    09/11/2022

    Un segundo capítulo, por favor! Para saber cómo saliste de ahí, cómo llegó a haber otros intentos.

    • admin

      09/11/2022

      estoy escribiendo todo un libro que toca mucho este tema jjj

Leave A Comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.