3 instancias de juventud equivocada
1- El otro día, en la playa, el Leopoldo armaba un castillo de arena con una niña más pequeña que él. Ella insistía, inteligentemente, en que hicieran una canaleta para que el agua que viniera de las olas se metiera al foso del castillo. El Leopoldo no quería. Yo, que estaba escuchando la conversación, le dije al Leopoldo que le hiciera caso a la niña, que ella tenía la razón (consejo que probablemente repetiré muchas veces a lo largo de su vida).