fuerte
el otro día se me cayó una ampolleta
con un estruendo doloroso
pensé que un corazón al romperse
si sonara, sonaría así
como una explosión
pero de vacío
ésto lo escribí el 11 de septiembre del 2013, y sigo sintiendo lo mismo:
Fuera de toda conversación política, histórica, que sí, que no, que los de acá, que los de allá… yo lo único que sé, la única certeza que tengo, es que si alguien tocara a alguno de los míos, si alguien hubiera hecho con los míos lo que se hizo con muchos… yo saldría todos los días de todos los años a asegurarme que nunca nadie olvidara lo que pasó.
a veces me gustaría
volver a ser adolescente
sólo por sentir
cómo se sentía
tener pena adolescente
esa pena que te pesaba
como chaleco de lana
como cobertor de abuela
como zapatos que te quedaban grandes
y no se podía caminar
y no se podía dormir
y te picaba te picaba te picaba
Todos los días vamos con el Félix a buscar al Leopoldo al colegio.
Todos los días en Plaza Italia hay un caballero que vende los jugos de carrito más ricos de todo Santiago.
Siempre cuando venimos de vuelta compro un jugo de frutos rojos que nos vamos tomando los 3, por turnos.
O más bien que yo y el Leopoldo nos tomamos por turnos, mientras el Félix grita para que se lo demos todo.
Hoy intenté hacer un lettering durante mucho rato. No me salía. Intenté con otros lápices, con otros papeles, otras técnicas. Y no había caso, simplemente no me resultaba. Lo que quería dibujar era un palo, una indirecta mala onda. Una indirecta a esas personas que se creen los fiscalizadores del lettering y andan juzgando y metiéndose en cómo uno debe o no debe hacer las cosas. Juzgando, desde sus pedestales hechos de ego exacerbado.
Pero no me salía.
“HOY CON UN SMARTPHONE TODOS SOMOS FOTÓGRAFOS”
Dice un afiche, en la fachada de un edificio por el que paso todos los días. Y mientras más lo leo, más falso lo encuentro. Es cierto que tener una cámara disponible 24 horas al día, 7 días a la semana, mejora nuestra capacidad de registrar la vida. Obvio. Pero no todo el que tiene lápices es ilustrador. No todos los que tienen diarios son escritores. Y no todos los que tienen smartphones son fotógrafos.